Llevo tiempo sin escribir, necesitaba desconectar un poco de todo esto. Cuando el sufrimiento se dilata en el tiempo se hace intolerable, la angustia no te deja vivir. Convives con la sensación de estar en un mal sueño del que no puedes despertar. Cuando parece que empiezas a levantar cabeza, vuelve a ocurrir algo que lo pone todo otra vez patas arriba.
Mi madre salió del hospital pero a los pocos días volvió a ingresar. Esta vez se vino un poco abajo porque las cosas no fueron muy bien. Los recortes en Sanidad que estamos sufriendo en Cataluña por culpa de esos desalmados de CIU, están repercutiendo negativamente en los pacientes. Hoy por ejemplo, un paciente ha fallecido entre cuatro paredes de plástico por no haber camas libres en el hospital. De hecho sí hay camas libres, pero los recortes han hecho que todas esas habitaciones permanezcan cerradas. Esa persona no ha podido irse de una forma tranquila y en paz, y sus familiares han tenido que compartir ese dolor con gritos de otros pacientes y gente pasando de un lado a otro del puto edificio de concentración llamado Helios.
Si os contase todo lo que veo y oigo en el hospital, estoy segura que muchos os rebelariais contra lo que está ocurriendo. Realmente lo que sufren los pacientes y los trabajadores del Hospital Clínic de Barcelona es como para hacer una trilogía de películas de horror.
Después de darle de alta y estar una semana en casa, ayer mi madre volvió a ingresar por tercera vez en el hospital. Como no había camas libres la han metido en el edificio Helios, donde no se puede quitar la mascarilla por haber virus y bacterias pululando en el ambiente. Los enfermos están separados por cortinillas y no tienen ni siquiera pulsador para llamar a los enfermeros. Hay un solo lavabo a compartir para 46 pacientes.
Imaginaros la noche que ha pasado: no podía bajar sola de la camilla, no tenía pulsador para llamar a la enfermera, y el baño estaba en la otra punta del edificio. Y en una sóla noche ha tenido que ir 19 veces al lavabo. Por suerte mi hermano se ha quedado con ella toda la noche y ha estado ahí siempre que lo ha necesitado.
Al mediodía le han traido la comida y no se la ha podido comer porque no se puede quitar la mascarilla que la aisla de las bacterias que la pueden matar. ¡Y nadie le daba una solución! Tan solo que esperase a ver si se quedaba libre alguna habitación... ¿Pero qué coño? ¿Ésto es lo que quieren hacer los de CIU con los catalanes? ¿Para ésto quieren la independencia? Que se metan su puta independencia por el culo: los ciudadanos lo que queremos de verdad es que dejen de robarnos y que nos atiendan como seres humanos en los hospitales.
Por suerte mi madre tiene mucho carácter. Mi mala leche se la debo a ella, y aunque la rebeldía heredada me puede perjudicar en según que ocasiones , en otras se la tengo que agradecer. Las perrerías que ha sufrido en las 24 horas que ha estado en el Helios la han hecho estallar y se ha declarado en rebeldía. Los que me conocéis sabéis lo rebelde que soy, pues mi madre es mucho mejor en ese estado. Ella es mi maestra. Pues bien, lo ha conseguido. De momento le han trasladado a una habitación donde sólo tiene a una compañera. El riesgo de coger cualquier porquería del entorno es menor. Nos han asegurado que hoy mismo la trasladaban a otra habitación en oncología. No es en trasplantes porque no hay camas, pero algo es algo.
Me siento satisfecha por como estoy encarando la situación últimamente. He conseguido cambiar el chip, almenos de momento. Me he dado cuenta que no se puede sufrir tanto durante tanto tiempo y hay que aprender a tomarse las cosas con calma porque si lo vivo todo tan intensamente no voy a aguantar todo lo que queda todavía. Esta nueva actitud se la debo al mejor compañero de vida que alguien puede tener. Me ayuda a canalizar las emociones y a poner algo de calma en mi cabeza.
Con él, y con los buenos amigos que tengo, intento pasar buenos ratos porque esos instantes me hacen recordar que la vida es maravillosa. Que hay que seguir adelante como se pueda, esperando tiempos mejores en los que puedas darle un buen mordisco a la vida y saborearla como se merece.
Permitidme un consejo: vivid, disfrutad de la vida, comérosla a bocados bien grandes pues es el mejor tesoro que tenemos.Como dijo Charles Chaplin: vive intensamente cada momento de tu vida antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.
Y no quiero terminar el post sin faltar, más que nada porque es lo que me pide el cuerpo. Quiero dedicarles una canción a todos esos sádicos de CIU y que han convertido los hospitales de Cataluña en campos de exterminio.
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